Irán, un misterio para occidente



Por Rubén Medina. Colaborador
Jerusalén, 21 Jun (Notimex).- Las manifestaciones y disturbios
en Irán no dejan de ser una sorpresa para los servicios de
inteligencia occidentales, que tampoco supieron prever la revolución
jomeinista de 1979 y ahora están desconcertados por la intensa
oposición al presidente Mahmud Ahmadeniyad.

Cuando los muertos suman casi una veintena y las protestas
perduran una semana después de las elecciones, ni siquiera la
Inteligencia israelí, que sigue muy de cerca lo acontecimientos en
Irán desde hace años y mantiene relaciones con la oposición en el
exilio, puede hacer una predicción clara sobre el futuro de las
manifestaciones.

"Ya viste que el martes salió el jefe del Mossad (servicio de
inteligencia israelí) diciendo que las manifestaciones se apagarían
en breve, y su predicción aún no se ha cumplido", indica a Notimex un
oficial del servicio de inteligencia del Ejército israelí.

"Llevábamos años esperando que esto ocurriera, pero nos ha
sorprendido el momento y la intensidad, y desde luego nadie se atreve
a hacer predicciones después de la que hizo Meir Daggan (jefe del
Mossad)", manifiesta el oficial desde el completo anonimato.

En foros cerrados, sin embargo, "se sigue creyendo que las
protestas acabarán remitiendo" y que "no estamos ante un nueva
revolución" como la de 1979, si bien los paralelismos son
inevitables.

"Los titulares de la prensa de los últimos días hablan sin
descanso de cientos de miles de manifestantes en las calles, de
disturbios y de un represión brutal de la libertad de expresión",
escriben los periodistas israelíes Moshé Ronén y Ionatán Gur, en un
artículo en el diario Yediot Aharonot sobre ambos episodios.

Para ellos, el parecido entre la revolución de 1979, en la que
los ayatolas arrebataron el poder al sha Reza Pahlevi, y la revuelta
de esta semana en las calles de ciudades iraníes, es "inmenso".

Itzhak Segev, brigadier general reservista y agregado militar
israelí en Teherán antes de la revolución jomeinista, cree que "las
imágenes actuales se parecen mucho a la primera fase" de la
revolución de 1979.

"El régimen (de Ahmadeniyad) todavía puede sofocarla, pero le
exigirá un alto precio en vidas, que por ahora se muestra reacio a
pagar y que podría traer eventualmente su fin", valora.

En la prudencia que exigen las circunstancias, el diario Haaretz
recuerda hoy que una nueva revolución en Irán es "un viejo sueño
israelí", para poner fin a la amenaza de una régimen islámico chiíta
con poderío nuclear y a un presidente, Ahmadeniyad, que amenaza
reiteradamente con borrar a Israel del mapa.

Desde que se conocen los planes nucleares de Teherán, los
servicios de inteligencia israelíes no dejan de espiar a su lejano
vecino y de pedir a Occidente que deje a un lado la diplomacia y eche
mano de la opción militar para terminar con una amenaza que afectaría
a toda la región.

Una opción que Israel reconoce como indeseable, porque abriría
una guerra en la que expondría a su población a ataques iraníes con
cohetes balísticos, según declararon en los últimos años altos
jerarcas políticos y militares.

Por el contrario, una revolución, se cree en este país, podría
resolver el problema sin necesidad de recurrir a las armas y sin
precio alguno para Israel.

Los reputados comentaristas del diario Haaretz, Amos Harel y Avi
Issacharoff, recuerdan que ya en 2003 el actual ministro de Asuntos
Estratégicos, Moshé Iaalón, entonces jefe de las Fuerzas Armadas,
aseveró que "se daban las condiciones para una revolución en Irán".

Pero sostienen que "aún es difícil anticipar cómo terminará la
ola de disturbios que arrasa Irán".

Una situación de desconcierto que parece ser común en Occidente
en los momentos claves de la historia iraní, porque tampoco en 1979
los servicios secretos de Estados Unidos, Gran Bretaña e Israel, que
mantenían en pie el régimen del sha, pudieron prever su caída hasta
casi el último día.

Así lo aseguran documentos desclasificados a finales de 2008 por
el Foreign Office en Gran Bretaña, y que revelan que su embajador en
Teherán, Anthony Parsons, seguía remitiendo misivas a Londres en las
que garantizaba el completo control del sha sobre la situación hasta
último momento.

"No preveo ningún problema serio en un futuro cercano. Habrá
altibajos, pero a corto plazo creo que el sha no se verá forzado a
hacer ninguna alteración a su política y podrá gobernar, como ahora,
sin ninguna oposición significativa", relataba Parsons.

El embajador británico, como sus colegas estadounidense e
israelí, no pudo equivocarse más y en cuestión de semanas Irán cayó
en manos de nuevos gobernantes.

Contrariamente, los dos comentaristas del Haaretz coinciden en
que "en estos momentos es difícil encontrar un experto que esté
dispuesto a apostar por la caída del régimen islámico, y no sólo por
falta de información, sino porque ni los propios iraníes saben cómo
terminará todo".

volver

   
   
UN OBSEQUIO ESPECIAL PARA ESTE DIA DE LOS PADRES
   
MÁS NOTICIAS
Julie Stav se une a la familia Elige Leche
2009-07-22
Primera Ministro de Haiti se dirije a la comunidad internacional de negocios de Miami
2009-06-21
Atraviesan hospitales Shriners grave situación económica en EU
2009-06-21
Decidirá California si elimina ayudas para salir de la crisis
2009-06-21
Arrestan a agente de Patrulla Fronteriza por abusar de una mujer
2009-06-21
Notas anteriores
Inicio   Quiénes Somos    Última Edición    Revistas   Style   Media Kit    Suscríbase   Contáctenos